jueves, 8 de noviembre de 2007

Acte sobre la revolució d'octubre a badalona


Con una asistencia de unas cien personas que llenaron la sala, muchos de ellos jóvenes, se celebró uno de los aniversarios más importantes para los comunistas. El acto, lejos de ser un trámite protocolario, fue un acto combativo de reivindicación de la gran revolución proletaria que cambió radicalmente la historia de la humanidad. Los tres ponentes, representantes de tres organizaciones convocantes, abordaron diversos aspectos de la Revolución de Octubre: la etapa pre-revolucionaria y el desarrollo de la Revolución; el desarrollo del socialismo en un solo país, tras el triunfo revolucionario, que llevó a la clase obrera de la URSS a alcanzar unos derechos sociales desconocidos hasta entonces, en un capitalismo, que se hundia en la crisis económica del 29. Asimismo, el impulso que significó la derrota del nazi-fascismo en la II guerra mundial para el socialismo, para las luchas de liberación de los pueblos contra el imperialismo y para el avance en las conquistas de la clase obrera contra el capital. Finalmente, la validez actual de la Revolución de Octubre y la vigencia del marxismo-leninismo, cuando estamos inmersos en un ataque brutal contra las conquistas sociales y laborales de la clase obrera y del pueblo.
Las tres exposiciones de los ponentes generaron un intenso y participativo debate polarizado entorno al desarrollo político ruso posterior a la Revolución de Octubre y hasta 1956. Este debate, a pesar de tener momentos de fuerte confrontación ideológica por los lógicos puntos de vista discordantes de los tres ponentes, no fue un impedimento para que el acto de conmemoración se convirtiera en una manifestación de unidad comunista. El 90 Aniversario puso de relieve que se pueden encontrar fórmulas para que los comunistas de distintas organizaciones puedan avanzar juntos frente al enemigo común: en nuestro país, la monarquía y los grandes poderes económicos y políticos que buscan enriquecerse al máximo a costa de la explotación sin límites de los trabajadores; y en el extranjero, las fuerzas imperialistas que oprimen, saquean y destruyen pueblos enteros para conquistar la hegemonía mundial.